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Sabbasava Sutta / Series DhammaBuda

Sabbasava Sutta


Este es el segundo Sutra de la colección titulada Majjhima Nikaya, 182 discursos del Buda incluidos en el Sutta Pitaka, la segunda canasta del Canon Pali.


Asava” significa literalmente “úlcera”, “mancha”, y los textos ingleses la traducen como “contaminación”, o “fermentación mental”.


Clásicamente los asava son tres, la contaminación de los placeres sensuales, el ansia por existir (el rechazo a la impermanencia) y la ignorancia. Los asava son pues estados mentales que no conducen al Objetivo, que no ayudan al monje en la práctica del Nirvana, inútiles, no hábiles, y que por lo tanto el monje debe de evitar que aparezcan, o si aparecen debe de evitar que se incrementen.


En este Sutra aparecen cuatro asavas:


Bhava; Este es un término muy sutil de la psicología budista, que refleja la idea de aquellas existencias que se desarrollan primero como formaciones mentales, o también las tendencias o hábitos mentales y emocionales que dar lugar a la ilusión del “yo” como fenómenos mental. Es el karma del pensamiento, que da lugar a acciones condicionas. En la Cadena Causal de Doce elementos interconectados Bhava aparece después del Apego (Upadana) y antes del renacimiento (Jati).


Ditthi; Nuestros puntos de vista, creencias, nuestra visión del mundo, especulaciones opiniones, teorías... Entre los llamados puntos de vista erróneos en relación a un destino fijo, se detallan el “fatalismo” (ahetuka ditthi), la ineficacia de la acción, el “da igual lo que hagas”, (akiriya ditthi) y el “nihilismo” (natthika ditthi), como ejemplos de puntos de vista especulativos, opiniones, que no conducen al Objetivo, no útiles para extinguir el sufrimiento, para alcanzar el Nirvana.

Por otro lado, una de las Prácticas del Octuple Sendero es la visión justa, samma ditthi.


Avijja; La ignorancia, la inconsciencia, el desconocimiento del Dharma, la falta de claridad mental.


Adinava; la sensualidad, la búsqueda compulsiva del placer de los sentidos.


Entonces en este Sutra el Bendito Buda, Venerado por todos los seres, va a explicar siete prácticas o métodos para destruir las manchas, las fermentaciones mentales, asava.


Los asavas son destruidas:


- Considerando el ego como no teniendo sustancia, como impermanente, como una fabricación de la mente.


- Restringiendo la sensualidad asociada a los estímulos sensoriales.


- Haciendo un uso apropiado de la ropa, la comida, el lugar en el que se habita y de las medicinas... como un medio para proteger la vida, y no para el cultivo del ego


- Soportando circunstancias adversas como el calor, el frío, el sol, el viento, soportando el hambre, la sed, las picaduras de insectos...


- Evitando exponerse a situaciones o lugares peligrosos (animales salvajes, no sentándose en lugares peligrosos) o evitando malas amistades.


- Disipando los afectos insanos, tales como el tenerle tirria a alguien, o la crueldad


- Cultivando el samadhi, la plena conciencia, la concentración, la mente serena que observa los fenómenos con objetividad.


Desarrollando este "carácter", a través de esta educación, el monje extingue el sufrimiento y alcanza y cultiva el Nirvana, adquiere y cultiva una mente serena.


***


Cuando en Occidente decimos del budismo que es una “religión”, esa palabra, “religión”, se presta a equívoco. En nuestra tradición cultural una religión se refiere a un cuerpo de doctrinas metafísicas que aseguran que el creyente salvará su alma accediendo al paraíso después de la muerte. Esto es así para el cristianismo, el judaísmo y el islam, las religiones teístas nacidas en la cuenca mediterránea.

El Dharma Buda es más bien un “método” para vivir, o quizás lo que Michel Foucault llamó una “tecnología del yo”, aludiendo a las enseñanzas éticas de los filósofos griegos y romanos clásicos ¿Cómo vivir una buena vida?


Nuestra cultura, fuertemente orientada al consumo, al cultivo de una sensualidad exclusivamente narcisista, extremadamente intolerante al malestar, crea una tipología de sujetos hipernarcisistas, pero frustrados por intolerantes a la frustración, tristes, sobrexcitados, infantilizados, sujetos débiles y demandantes, desorientados.

El Buda propone otro método, otra forma de considerar la existencia y su fin último. Es

en este sentido que debemos considerar el budismo como una “religión”, como una

“sabiduría”, un saber práctico sobre la vida.




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